Orgasmo global por la paz

¿Cuál es el día para una meditación mundial por la paz?


Por
Alejandro Sánchez


El universo, nuestra realidad, es más sorprendente de lo que pensamos.

Hoy la ciencia vislumbra cual podría ser la causa de que la mayoría de la humanidad tenga predispuesto su cerebro a las creencias espirituales:

Todo indica que la conciencia es, en cierto grado, capaz de modificar el entorno físico


Las meditaciones colectivas globales por la paz no son una simple y llana creencia New Age, desde que el Proyecto Consciencia Global mostró las pruebas categóricas de como estas meditaciones afectan la realidad física (a nivel cuántico, es decir, en el nivel esencial de nuestra realidad) se ha tomado seriamente la posibilidad de que el ser humano, a nivel colectivo, puede afectar su propio destino (impuesto por los elementos naturales) en beneficio suyo, más allá de la común capacidad física que tenemos para modificar el ambiente.

Las meditaciones colectivas globales, o meditaciones globales simplemente, son un fenómeno cultural reciente, resultante de los nuevos paradigmas científicos devenidos de la Mecánica cuántica y de los hallazgos realizados por el citado proyecto de la Universidad de Princeton. También se ven originadas en la nueva macrocultura de la globalización (una macrocultura teledirigida egoístamente por una aristocracia reunida en una especie de gran secta autodestructiva) Los resultados científicos de las meditaciones globales rompen con el modelo clásico de universo que gran parte de la comunidad científica maneja (de hecho los últimos hallazgos científicos, como las pruebas directas de la existencia de materia oscura, rompen con dicho modelo, pero lo de las meditaciones colectivas van mucho más allá) Lo de las meditaciones colectivas reivindica las especulaciones sorprendentes de un afamado físico, David Bohm, quien llegó a publica la idea de que estaríamos en un universo holonómico

"La mecánica cuántica y la relatividad han demostrado el fracaso del orden mecanicista y necesitan otro orden, que yo llamo implicado. Corre paralelo a lo que hemos observado en la mente, por lo que resulta posible establecer una relación entre estos dos ámbitos. El místico puede sentir la inmanencia o la trascendencia de la totalidad, (...) y encuentra muy difícil hablar de ambas, a no ser en términos poéticos o simbólicos. Uno de estos enfoques es no decir nada, lo que contribuye poco a satisfacer la necesidad que tiene la humanidad de una nueva percepción. Así que si podemos hallar un lenguaje en el que la mente y materia se contemplen como pertenecientes al mismo orden, resultará posible examinar inteligentemente esta experiencia"

Si consideramos las recientes pruebas y teorías científicas expuestas, es razonable pensar que sí realmente es posible que estemos en un universo donde la conciencia sea una propiedad física más, solo que a nivel subyacente (no evidente ni protagónica de los procesos físicos más simples, no así de los más complejos)

Pero mientras la comunidad científica debate sobre una teoría conclusiva al respecto, los seres humanos comunes podemos desde ya participar de los experimentos relacionados con las meditaciones globales y, de paso, aprovechar la oportunidad para lograr que nosotros y la humanidad entera cambie su rumbo actual; que es el de la autodestrucción por el Calentamiento global y las guerras por petróleo, incluido el uso de armas nucleares hasta la aniquilación total de la vida en la Tierra.
Aquéllos que tienen creencias místicas o filosóficas son los primeros en participar de estos experimentos. Pero incluso los más escépticos están invitados (siempre que no sean dogmáticos en creencias cientifistas) ya que la Meditación hoy por hoy está comprobada médicamente como el mejor método natural para mejorar la salud mental, física y la calidad de vida en general (la meditación, en sentido más amplio, incluye la oración meditativa y relajada de las religiones occidentales)


ELIGIENDO EL DÍA


Desde el año 2003, con el llamado a una Concordancia Armónica se iniciaron los eventos de meditaciones globales. Sin embargo, como lo muestra el registro del proyecto conciencia global no se ha podido elegir un día específico que reúna a las distintas culturas y tradiciones místicas y religiosas en un determinado día de meditación común.
Los seguidores de la tradición maya defienden el día del no tiempo, el 25 de junio, los orientales tienen otras fechas y recientemente, los creadores del Orgasmo global por la paz, eligieron la entrada al solsticio de invierno para el hemisferio norte (verano para el hemisferio sur)
Distintas tradiciones, creencias, filosofías y visiones místicas de la realidad, jamás se podrán poner de acuerdo, salvo que se elija un día específico de acuerdo a criterios objetivos con una base científica.

¿Pero como elegir un día sobre algo relativamente científico con base en la ciencia?

No es difícil si se tiene un criterio amplio y no dogmático ni sesgado. Hay que partir de la base de la realidad del cerebro, el medio a través del cual nuestra conciencia se manifiesta en la realidad física. El día ideal para una meditación colectiva tiene que ser un día en que a nuestro cerebro le sea fácil meditar. Dicho día entonces deberá tener en cuenta el clima (que influye en el cuerpo y en los estados de ánimo del cerebro) y las condiciones ambientales que más influyen en el funcionamiento del cerebro: Las variaciones electromagnéticas del Campo magnético terrestre cuya influencia en el cerebro está comprobada (ver más aquí)

O sea, para la elección del día se deben tener en cuenta dos condiciones ambientales objetivas y científicas:

1- Las condiciones climáticas (que dependen de las estaciones y variaciones orbitales de la Tierra)
2- Las condiciones geomagnéticas (que en cierta manera dependen de la actividad solar, más en Magnetosfera)


LOS EQUINOCCIOS

Teniendo en cuenta esos dos factores, está claro que el día más ideal del año es el del Equinoccio de primavera para el hemisferio norte (otoño para el sur) Es decir, el 22 de marzo de cada año. También el Equinoccio primaveral del hemisferio sur (otoño en el norte, es decir, el 22 de setiembre) es ideal, pero no tanto. ¿Por qué? Por una razón puramente climática: El hemisferio norte reúne a la mayor cantidad de masas continentales, por tanto su clima no es tan regulado por los océanos como en el hemisferio sur. Es por ello que el clima en el hemisferio norte es mucho más extremo en sus temperaturas y tiende a ser más frío en los inviernos. Esto por supuesto influye en los estados de ánimo de las poblaciones e individuos y, por supuesto, distorsiona los buenos efectos de una meditación en forma Estadística. Por ello el equinoccio de primavera es el ideal para el hemisferio norte, así como también para el hemisferio sur (cuyas poblaciones generalmente soportan mayor calor por las grandes masas de océanos que regulan el clima, siendo la entrada del otoño un descanso y alivio en general, excepto para los pocos habitantes de la provincia argentina de Santa Cruz y de Tierra del Fuego) Es por estos motivos que el equinoccio de primavera, en el hemisferio norte, es el mejor para una meditación global por la paz, es decir, el 22 de marzo de cada año (le seguiría el 22 de setiembre, dos meditaciones anuales sería mucho mejor que una)

Otro factor por el cual los equinoccios son los mejores momentos para las meditaciones globales es el hecho de que durante los mismos las noches y los días tienen igual duración, equilibrándose mucho más el Biorritmo de los seres humanos, lo cual facilita la meditación por supuesto.


Iluminación de la Tierra por el Sol el día del equinoccio. Está iluminada una mitad de la Tierra, exactamente: 12 horas de luz, y 12 horas de oscuridad.

Ahora, en consideración del segunda factor ambiental que afecta principalmente al cerebro, también los equinoccios son los momentos más equilibrados, ya que el Sol pasa por el plano ecuatorial en su recorrido, es decir, es el momento en que el ecuador de la Tierra coincide con la eclíptica del sistema solar. Generalmente en esta época los volcanes calman su actividad y no se reportan tantos terremotos, debido al equilibrio de las fuerzas vectoriales de la gravedad terrestre con la gravedad del Sol. Es en estas fechas que las Tormentas geomagnéticas difícilmente se podrían producir o se producen con mucha debilidad, ya que los polos magnéticos no están tan expuestos al Viento solar por su posición. Así, el equinoccio es la fecha donde menos perturbación geomagnética sufrirá el cerebro y, por tanto, donde más fácilmente los seres humanos alcanzarán estados de meditación profunda.

Por todas estas consideraciones expuestas, está claro que los equinoccios son los momentos ideales para realizar meditaciones globales por la paz. Específicamente el equinoccio del 22 de marzo y después el equinoccio del 22 de setiembre; en un orden de prelación de importancia.
Como se nota, se ha recurrido a argumentos exclusivamente científicos para determinar las fechas ideales para meditaciones globales. Ahora se pasará a otra fase de la argumentación.


LOS EQUINOCCIOS EN LAS TRADICIONES DE TODOS LOS PUEBLOS

Desde tiempos inmemoriales el ser humano se vio influido por los ciclos orbitales de la Tierra. Pero fue en los albores de la civilización, cuando comenzó a desarrollar la agricultura, que empezó a fijar con mayor atención al inicio y fin de estos ciclos. Así se fijó en las estrellas para conocer el comienzo y fin de las estaciones, de los solsticios y equinoccios. El hombre antiguo pensaba que eran las estrellas, el Sol y la Luna las que creaban estos ciclos climáticos. Hoy sabemos que son las variaciones de la órbita de la Tierra las que lo crean (aunque no deja de ser cierto que dichas variaciones se producen por el Sol, la Luna y los planetas, reivindicando en parte a las tradiciones astrológicas de la antigüedad) Así nació la Meteorognomía, la meteorología rústica basada en los movimientos de los astros. La extensión de la misma dio origen a la Astrología que consideraba, erradamente, que los cambios climáticos (es decir, la posición de los astros en el firmamento) determinaban en detalle el destino de cada ser humano.

Históricamente, quienes más desarrollaron los conocimientos, sobre el movimiento de los astros, fueron los egipcios. Hay quienes especulan con que llegaron a determinar el ciclo de Precesión de los equinoccios, que dura 25.780 años (ver más en La Gran Pirámide), mucho antes que Hiparco de Nicea que según la actual historiografía fue el que descubrió dicha precesión. Aunque se dogmatizara la idea de que Hiparco es el descubridor de la precesión, resulta demasiada llamativa las coincidencias de medidas entre las dimensiones de la Pirámide y la distancia de la Tierra al Sol, del diámetro del Sol, del diámetro de la Tierra y, por supuesto, del ciclo de precesión de los equinoccios.

Sea como sea, para los egipcios antiguos los equinoccios no pasaban desapercibidos, tampoco para los pueblos celtas de la antigua Bretaña e Iberia, así como a los Mayas (ver más en arqueoastronomia) Está claro que ya se conocían los equinoccios antes de Hiparco y los mismos se celebraban de alguna manera no del todo aclarada hasta la fecha. En dichas tradiciones el equinoccio siempre significó el comienzo de un nuevo tiempo.

Incluso, dentro de la tradición judeocristiana, se sabe que la fecha probable de nacimiento de Cristo fue en Marzo, ello por los últimos estudios sobre la Estrella de Belén Es decir, cerca o durante el equinoccio. En China el el calendario chino tiene en cuenta el equinoccio. En la India, el calendario Shalivahan Shaka marca el inicio del año también en el equinoccio
Actualmente existe la leyenda moderna de que es más fácil equilibrar un huevo durante el equinoccio que en el resto del año.
¿Existe posibilidad de que sea verdad?
En definitiva, según los conocimientos científicos actuales y según las tradiciones antiguas los días de equinoccio son los días ideales para realizar meditaciones globales por la paz. Por su orden de conveniencia, según el calendario gregoriano, serían:

1- El equinoccio del 22 de Marzo, sería el día principal de meditación global por la paz.

2- El equinoccio del 22 de Setiembre, sería el segundo día anual de meditación global por la paz.

Por su importancia cultural, para lograr la construcción de una Cultura de la paz y por sus muy probables efectos físicos, las meditaciones globales deben armonizarse y realizarse en una fecha conveniente. Está claro que por las ventajas climáticas y geomagnéticas, los equinoccios son las fechas propicias para realizar estas meditaciones, principalmente el 22 de Marzo, sin excluir el 22 de Setiembre.

alejandrosanchez77712@hotmail.com


Gracias Alejandro por estar ahi
Urhek

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